Llevo toda mi vida persiguiendo el equilibrio, buscando algo que ni siquiera puede que se amolde a mí, queriendo saber más de lo que sé, pero menos de lo que podría saber. Me da pena pensar que, al final, lo más probable es que estemos solos en este mundo, que la felicidad y la tristeza sean hermanas gemelas que compartan cuarto en nuestro interior. La sensación de pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor prevalece en mí.
Es difícil aprender a tomar decisiones, a establecer cuál es el límite, a considerar apropiado callarse cuando es oportuno y viceversa. De todas maneras, nadie puede hacer que pare de pensar, y quizá esto sea lo más relevante.
No hay comentarios:
Publicar un comentario