
Es curioso cómo muchas veces uno se tiene a sí mismo todo el rato enfrente y no es capaz de ver su verdadero yo.
Ahora sigo caminando por las mismas calles de siempre: risa, felicidad, fiestas, calor, estrellas, calma... Risa, paz, cariño... Sí, eso también lo veo, pero n o encuentro, por mucho que observe ahí arriba, la palabra amor. Decido bajar la vista, meterme en mí misma: tampoco lo veo. ¿Dónde se ha metido?
Acabo mi trayecto frustrada. ¿Es que acaso el amor no existe? Irónicamente, aunque no lo encuentro, sigo creyendo ciegamente en que existe.
ayyy shiloh!!me encanta!!ejejej
ResponderEliminar