Te miro. Me miras. ¿Amnesia? ¿Olvido? ¿Perdón? ¿Exageración? No consigo atinar, pero sí consigo deshacer en pedazos una pequeña parte de mí, en parte para bien, y en parte para mal. Me enorgullezco en el fondo porque sé que ahora soy más fuerte. Me enorgullezco porque veo el camino y comprendo que ha sido largo pero útil y valioso.
Me miras. Te miro. Nada es lo mismo y me das la mano. Nada es lo mismo y te esquivo.
Quizá ahora comprenda un poco más todo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario